Voces de GOJoven: Alessandro Roldán, en Representación de la Juventud Guatemalteca en la Conferencia Regional Sobre Población y Desarrollo

Por Alessandro Roldán, Becario de GOJoven Guatemala, y Katherine Sham, Practicante de GOJoven Internacional

Septiembre de 2018

Alessandro Roldán, uno de nuestros Becarios de GOJoven Guatemala, viajó recientemente a Lima, Perú, para la Tercera Sesión de la Conferencia Regional Sobre Población y Desarrollo (CPD) en América Latina y el Caribe. Además de asistir a la reunión de alto nivel de CPD, Alessandro también asistió a algunos Foros de Sociedad Civil y de Juventud, previos a la conferencia, así como al Campamento Juvenil previo al CPD patrocinado por UNFPA, llamado ¡Juventudes Ya!. Una de sus conclusiones más importantes de esta experiencia fue que los jóvenes están unidos en sus luchas para lograr el reconocimiento de sus identidades políticas, culturales, sociales y sexuales, y que existe mucha fuerza y poder en el gran número de voces juveniles en esta lucha. Aunque tal vez hayan sido excluidos históricamente, en realidad los jóvenes son contrapartes clave en los asuntos regionales de población y desarrollo, y ahora más que nunca deben ser incluidos como tomadores de decisiones. ¡Sigue leyendo para conocer más sobre la experiencia de Alessandro como representante de GOJoven Guatemala en Lima en sus propias palabras! Si desea leer más sobre la reunión de CPD y la participación de otras asociaciones de GOJoven y Becarios de GOJoven, lee nuestro blog general aquí.

Testimonio de Alessandro Roldán:

“El Campamento de Liderazgo Político Juvenil: ¡Juventudes Ya! fue un espacio en el que se reunieron jóvenes lideresas y líderes de veintiocho países de toda Latinoamérica y el Caribe. En este espacio, participamos en muchos procesos de aprendizaje que contribuyeron a nuestras habilidades de liderazgo y compartimos el trabajo que estábamos haciendo en nuestros países. Fueron cuatro días de puro aprendizaje, de deconstrucción de estructuras adultocentristas que profundizaban la estereotipación de las juventudes solo como entes biológicos y no reconocía que en realidad somos cuerpos políticos que tenemos la capacidad de defender nuestras necesidades, nuestros territorios y nuestros propios cuerpos.

“Y lo que me hizo reflexionar sobre eso fueron los diálogos feministas, en donde las compañeras nos compartieron sus experiencias en esas luchas que quizás no veo a diario, pero están ahí y son constantes. Fue muy conmovedor saber cómo han luchado en contra de estos sistemas que no legitiman sus identidades políticas, culturales, sociales y sexuales. Fue de lo mejor y creo que esos espacios donde las compañeras puedan encarar las decadencias sistemáticas de esta sociedad que no hacen más que reprimirnos son necesarios para replicar. Unas de las mejores construcciones que me llevé, es el reconocer que estas luchas que tenemos las juventudes nos unen a todas y todos y es por eso que es incorrecto solo llamarnos “la juventud”, cuando somos muchas y muchos; cuando nos unimos todas y todos y no importa la distancias o las agendas en donde nos movemos, el fin siempre justificará que necesitamos que las sociedades nos vean como entes que toman decisiones en cualquier espacio político. Era momento de que viéramos que estos sistemas nos estaban atando a un ciclo perpetuo de exclusión, y debemos cambiar eso.

“Después de los cuatro días en el Campamento, asistí al Foro de Regional de Juventudes (otro evento pre-CPD). En este espacio todas las juventudes de América Latina y el Caribe nos reuniríamos para hacer nuestro propio pronunciamiento y leerlo en la Tercera Conferencia Regional de Población y Desarrollo. Trabajamos en mesas que referían a las Medidas Prioritarias del Consenso de Montevideo e inmediatamente me uní al grupo que abordaba los derechos sexuales y los derechos reproductivos, aunque había muchos otros temas como “Derechos de los pueblos indígenas”, “Inmigración”, etc. Básicamente, en mi mesa todas y todos mencionábamos acciones que nos gustaría que nuestros gobiernos hicieran para mejorar la calidad de vida de las y los niños y niñas, jóvenes y adolescentes en nuestros países en relación con la defensa de nuestros Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos. También mencionábamos las claras violaciones a estos derechos por parte de nuestros gobiernos y/o políticas públicas que no nos garantizaban estos derechos fundamentales. Al final, las ideas de cada mesa de trabajo se juntaban y con eso se haría el pronunciamiento en la Conferencia. Era muy emocionante saber que todas y todos nos movíamos en diferentes agendas y que estas nos interseccionan, como las raíces de un árbol con los otros y las otras.

“Finalmente, llegamos a la Tercera Reunión oficial de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe, donde las y los representantes de los gobiernos de cada país dan informes nacionales sobre sus avances en la implementación del Consenso de Montevideo. Este Consenso es una herramienta que fue planteada en Montevideo en dos mil trece, para que los gobiernos, junto a la sociedad civil puedan seguir en el avance de los Derechos Humanos de la región. El primer día de la conferencia, pude oír los primeros informes nacionales, en los que cada representante oficial presentó el progreso realizado por su país, así como los desafíos que aún persisten. Algunas personas no estaban conformes con sus informes nacionales porque en realidad en el país no habían avanzado mucho en la implementación del Consenso. Además, en ese primer día, el pronunciamiento que redactamos en el Foro Regional de Juventudes lo leyó públicamente una compañera de Guatemala. La verdad fue muy emocionante el poder saber que nosotras, las juventudes nos estábamos encontrando frente a nuestros gobiernos y el poder encarar las necesidades que teníamos en nuestros países como juventudes diversas.

“El 8 de agosto, el segundo día de la reunión oficial de CPD, pude asistir al Foro Centroamericano, donde los asistentes a la conferencia y los líderes de la ONU discutieron la situación de cada país en relación con los derechos sexuales y reproductivos.  Pienso que fue muy importante el que las y los demás hermanos y hermanas exteriorizaran porque el luchar diariamente contra estos sistemas políticos que no garantizaban el disfrute de estos. Una compañera expresó su enojo al decir que, en Honduras, la Píldora Anticonceptiva de Emergencia estaba prohibida, impidiendo el acceso de niñas, adolescentes y jóvenes cuando realmente la necesitan. Estos tipos de políticas demuestran la influencia que tienen sobre nuestros gobiernos los grupos religiosos y otros grupos tradicionales no centrados en los derechos. Esto no solo pasa en Guatemala, también les pasa a las y los demás hermanos y hermanas de la región. A pesar de estas conversaciones difíciles, era un espacio en el que me sentía seguro, porque todas y todos teníamos una lucha en común. Quedó claro que el entorno político de Centroamérica es difícil de navegar y que continuaremos enfrentando el rechazo hasta que tomemos medidas basadas en nuestras agendas y movimientos.

“Siento que esta oportunidad en Lima fue invaluable. Esta oportunidad que tuve de encontrarme con jóvenes de diferentes partes de la región me abrió mucho la idea de que no estoy solo y que estas mismas luchas que llevo acá en Guatemala – las llevan también otras y otros compañeros en otros países. Me siento inspirado por cómo estos jóvenes líderes han sido gran agentes de cambio político y social en los contextos de su propio país y actúan como defensores de los derechos humanos para los jóvenes de todo el mundo, y ahora estoy más en la disponibilidad de hacer lo mismo también y pienso que tengo toda la capacidad de hacerlo.”

 

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